La esperanza que nace de la espera
La esperanza que nace de la espera Hoy comenzamos el Adviento, el tiempo de la espera. Y cuando la Iglesia nos invita a esperar, no nos pide una actitud pasiva o superficial; nos pide mirar de frente la condición humana. El filósofo Immanuel Kant resumió las grandes preguntas de la vida en tres: ¿Qué puedo conocer? ¿Qué debo hacer? ¿Qué me cabe esperar? Y añadía una cuarta: ¿Qué es el hombre? Hoy, en este primer domingo de Adviento, la liturgia nos lleva justamente a la tercera pregunta: ¿qué me cabe esperar? ¿De qué está hecha la esperanza que sostiene la vida humana? Y aquí, hermanos, el mensaje no puede quedarse en ideas bonitas o espirituales. El Adviento solo cobra sentido cuando toca la carne de la vida. Por eso, la pregunta de hoy es: ¿qué espera el hombre? ¿Cuáles son nuestras esperas reales, las esperas que viven nuestras familias y nuestra comunidad? ¿Qué le cabe esperar a un hombre que trabajó toda su vida y descubre que lo que recibirá de Social Securit...